El proceso de reclutamiento se realizó mediante la participación voluntaria de padres de familia, quienes completaron formatos tanto digitales como físicos en los que otorgaron su consentimiento informado para que sus hijos participaran en el proyecto. En estos documentos se autorizó el uso de imagen y se explicó detalladamente el propósito de la intervención, asegurando en todo momento que la información sería utilizada exclusivamente con fines académicos y de investigación.
Con el objetivo de dar seguimiento al avance de los participantes, se desarrolló una base de datos que permite monitorear su progreso de manera organizada. Toda la información recopilada es tratada de forma confidencial, garantizando la protección de los datos personales y asegurando que no serán divulgados ni utilizados fuera del alcance del proyecto.
Se informó previamente a los padres sobre los posibles riesgos asociados al consumo del producto, incluyendo reacciones alérgicas a los ingredientes, intolerancias digestivas, malestar gastrointestinal o un consumo inadecuado. También se destacó la importancia de que las barras no sustituyan comidas completas, sino que funcionen como un complemento nutricional. Asimismo, se dejó en claro que la participación es completamente voluntaria y que los participantes pueden retirarse en cualquier momento si así lo desean.